Miranda.- Venezuela ha forjado una nueva conciencia en hombres y mujeres que labran la tierra para blindar la soberanía agraria. Bajo esta premisa, el Gobierno Bolivariano visibilizó este viernes la consolidación del modelo económico post-rentista, demostrando que el encadenamiento productivo nacional es la columna vertebral de la soberanía agroalimentaria.
Desde la Unidad de Producción Social (UPS) «Hacienda La Ubre», la presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, lideró una jornada de resultados palpables: producción de carne, queso, mantequilla y una genética ovina de alta gama que posiciona al país como un referente del continente.
El ímpetu de la juventud campesina
El empoderamiento de la juventud tomó voz a través de Gabriel Zambrano, quien simboliza la ruptura definitiva con la cultura petrolera. Para Zambrano, la soberanía se traduce en el trabajo directo y técnico de la tierra.
«Aquí no solo criamos el animal; garantizamos el alimento desde el primer día», explicó al describir el ciclo de autogestión que inicia con la siembra de forraje y cereales para el consumo interno. Este enfoque de autosustentabilidad optimiza costos y blinda la calidad del producto.

Poder Comunal contra la renta especulativa
La estrategia es eliminar la intermediación que especula y castiga el bolsillo del pueblo. La Hacienda La Ubre funciona como un nodo donde la producción se vincula directamente con los circuitos comunales. Zambrano mostró los avances del rebaño Assaf, el más grande de la región, como muestra de que el campo tiene la fuerza para sostener al país.
Transformación estructural y soberanía económica
Delcy Rodríguez definió el momento histórico: «El modelo rentista petrolero ha quedado en el pasado… emerge una Venezuela que produce, que trabaja y que cree en su propio esfuerzo». Subrayó que la meta es crear un tejido industrial y agrícola que nazca de manos venezolanas, más allá de solo sustituir importaciones.

Justicia Social: 5.322 títulos de tierra para el futuro
La actividad fue el escenario para la entrega de 5.322 títulos de tierra, un acto de justicia social para quienes labran el destino del país. «Entregar estos títulos es entregar poder al pueblo», afirmó la Mandataria Encargada.
La jornada concluyó con un llamado a la Gran Unión Nacional Productiva, ratificando que la verdadera riqueza del país es verde, fértil y profundamente humana.
Prensa Presidencial / Kaylib Maita
