Zulia, Venezuela– Durante una emotiva caminata hacia la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, enmarcada en la Gran Peregrinación Nacional, la presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, abogó por la superación de las heridas derivadas del extremismo.
Destacó que el recorrido espiritual realizado este domingo, representa una oración en unión nacional, centrada en construir una Venezuela libre de divisiones y orientada hacia el reencuentro de todos los sectores del país.
En su intervención, subrayó la necesidad de erradicar los sentimientos negativos que han afectado la convivencia ciudadana. «Hablo de una nueva espiritualidad, esa nueva espiritualidad debe sanar la intolerancia, el odio, el extremismo, el racismo, el clasismo, la xenofobia, el desprecio al que es distinto», dijo.
El eje central de su mensaje fue el compromiso con la recuperación de la paz social y la estabilidad nacional. Aseguró que el Gobierno Bolivariano mantendrá su labor sin descanso para superar las diferencias y promover la paz.
Finalmente, la Presidenta Encargada ratificó que la lucha por la soberanía económica es parte esencial de este proceso de sanación nacional. «No nos vamos a rendir, porque lo creo desde mi corazón, el país que tenemos que dejarles a nuestras generaciones futuras no puede ser un país de odio, pero tampoco puede ser un país sancionado», concluyó.
Prensa Presidencial / Iliana Rosales
