Altamira, estado Miranda. – Detrás de cada rehabilitación y cada crédito entregado en El Dorado de Altamira hay una historia distinta, la de quien vio caer paredes completas de su edificio, la de quien estuvo en un campamento transitorio, o la de quien hoy cuida a un padre de 86 años mientras su propio local comercial se reconstruye.
Son los 17 edificios y las más de 1.400 personas que el «Plan Venezuela Renace» convirtió en beneficiarios directos de rehabilitación estructural y financiamiento del Banco Digital de los Trabajadores, pero también son, sobre todo, personas que llevan dos meses reconstruyendo su vida a la par de sus viviendas.

En el edificio Marco Aurelio, en la avenida Sur de Altamira, Luis Valero recuerda algunos de los apartamentos como los más golpeados por el sismo, con paredes que se vinieron abajo por completo. Cuenta que la atención llegó sin demoras burocráticas, «fue atendida la emergencia y automáticamente, en cuestión de semanas, nos prestaron la ayuda».

En el mismo edificio, Mireya Rojas todavía espera turno mientras avanzan primero los pisos bajos, los más comprometidos. Antes de volver a su hogar pasó por la iglesia El Buen Pastor y luego por un campamento transitorio instalado en la plaza Altamira. De esa experiencia dice haber salido distinta, «más sensible, más humana», y sobre lo que representa hoy este plan resume, «Venezuela Renace para mí es algo que nos llegó como una luz».
En otro edificio de la zona, Vanda Da Silva agradece el acompañamiento del Ejecutivo Nacional y la Alcaldía de Chacao, presente desde el primer día en un inmueble donde viven varios adultos mayores, entre ellos su padre.

Da Silva, que además tiene un local comercial afectado, describe el apoyo recibido por parte del Ejecutivo Nacional como «una bendición» y adelanta que lo destinará a reponer puertas y vidrios rotos, un respaldo que se combina con el apoyo recibido para la autoridad municipal.
Sobre lo vivido aquel 24 de junio resume con una frase que quedó grabada entre los vecinos, «en 39 segundos se te cambió la vida totalmente», y define Venezuela Renace como «un granito en este gran mar de gente» que hoy sostiene a las familias afectadas.

Tres historias, un mismo punto de partida y un mismo destino, la posibilidad de volver a habitar lo que el sismo intentó quitarles. El Plan Venezuela Renace avanza con amor y solidaridad, se brinda una atención integral a las familias afectadas por el doblete sísmico, demostrando que no solo se restituyen estructuras físicas, sino que se devuelve la tranquilidad, la dignidad y la certeza de que ningún vecino, ninguna familia camina solo en la reconstrucción de su hogar.
Prensa Presidencial / Kaylib Maita
