Caracas, Venezuela. – Con la percepción clara del Gobierno Bolivariano de convertir las comunidades del país en ciudades más humanas, los habitantes de la Comuna Bolivariana y Revolucionaria «La Silsa», impulsan la autogestión como motor que afianzará la Segunda Transformación del Plan de la Patria, materializando el anhelo del «Buen Vivir».

En este sentido, es importante mencionar que esta acción se está desarrollando en los sectores populares del país, por medio de la organización comunal y los proyectos que han sido seleccionados en la Consulta Nacional Popular 2026, en la que la parroquia Sucre se ha transformado en un modelo de bienestar colectivo.
Ciudades Humanas para el «Buen Vivir»
El concepto de «Ciudades Humanas» ha dejado de ser una teoría para convertirse en acción con bloques, cemento y atención médica; ya que esto ha generado un impacto más tangible de esta nueva etapa en la que se puede ver y sentir la recuperación de espacios de servicios vitales para el pueblo venezolano.

Al respecto, Mari Carmen Godoy, integrante de la Sala de Autogobierno de la comuna, relata con emoción cómo la persistencia vecinal venció el deterioro, subrayando que «gracias a la autogestión y el apoyo institucional se está logrando algo genial: un centro que no solo ofrecerá bioanálisis, sino pediatría y control prenatal».
Por tanto, también destacó que este avance descarta barreras geográficas para las familias del sector, en vista que las madres de La Silsa podrán llevar el control de sus embarazos dentro de su propio territorio, sin necesidad de trasladarse a otros centros de salud lejanos.

«Estamos demostrando que como comuneros el trabajo con las instituciones rinde frutos reales», expresó Godoy.
En cuanto al tema de la cartografía social, como punto de planificación en la comunidad, Adolfo Fernández, encargado de Planificación y Cartografía de la comuna, resaltó que la transformación no es improvisada y se basa en el diagnóstico preciso del «Casa a Casa», porque el uso de estos mapas sociales permite identificar las necesidades críticas de los sectores más vulnerables.

Por otra parte, para Fernández las «Ciudades Humanas» avanzan cuando la educación y la salud se encuentran blindadas por la organización popular.
Asimismo, añadió que la alegría es colectiva en los 18 consejos comunales que integran La Silsa, y que, tras la Primera Consulta Nacional Popular del 2026, los proyectos elegidos por el pueblo han comenzado a florecer, incluyendo áreas de esparcimiento que «antes parecían inalcanzables».
Revolución: Constancia y organización
Por tal motivo, la señora Yasmira Sánchez, responsable de la «Segunda T» en la comuna, manifestó su sentir en nombre de los vecinos que la creación de nuevos parques, es un gran avance «todos estamos contentos, es el sueño de La Silsa. No ha sido fácil, pero en Revolución todo es posible con constancia y organización».
En este contexto, es relevante precisar que la experiencia de La Silsa en cuanto a la autogestión, no se basa solo en la administración de sus recursos, sino el empoderamiento que han logrado como «arquitectos» de su propio entorno, con una visión futura en la que los líderes y vecinos de esta combativa parroquia tienen el objetivo de continuar afianzando el camino de las ciudades humanas y la organización popular, como clave para consolidar el bienestar social de cada uno de los venezolanos.
Prensa Presidencial/ Irmary Díaz
