Palacio de Miraflores, Caracas.– Este martes 9 de abril de 2026, Venezuela celebra un hito que transformó para siempre su geografía política. Se cumplen dos décadas desde que, en 2006, el Comandante Eterno Hugo Chávez eligiera el histórico Campo de Carabobo para promulgar, durante el Aló Presidente N° 252, la Ley Orgánica de los Consejos Comunales.
La historia recuerda las palabras de Chávez aquel día: los Consejos Comunales son la vanguardia para la construcción del socialismo. Desde entonces, este instrumento legal ha regulado la organización comunitaria, promoviendo el ejercicio directo de la soberanía. Hoy, la ley es el pilar de un Estado que transfiere decisión y ejecución de políticas públicas directamente a quienes habitan el territorio. La evolución de este proceso no se detuvo en 2006.
En junio de 2023, bajo el liderazgo del presidente Nicolás Maduro, se promulgó una reforma integral de esta normativa legal, tras un debate nacional que sacudió al Parlamento. La Asamblea Nacional aprobó 22 artículos clave para regular y fortalecer el funcionamiento de estas entidades territoriales, adaptándolas a los nuevos desafíos de la Revolución Bolivariana.





Uno de los mayores logros de esta normativa es haber convertido a la comunidad en un Sujeto de Derecho Público. Con el simple acto de su registro, el Consejo Comunal adquiere personalidad jurídica, permitiéndole actuar de tú a tú frente al Estado y otras instituciones, rompiendo con la vieja tutela que antes asfixiaba la voluntad popular.
Gestión directa: De la propuesta a la ejecución
La Ley otorgó un poder inédito: gestionar recursos públicos. Por primera vez en la historia venezolana, las comunidades pudieron recibir financiamiento directo del Estado, saltándose las trabas burocráticas de alcaldías o gobernaciones. A través de sus propias unidades financieras o Bancos Comunales, los ciudadanos pasaron de ser simples solicitantes a administradores y ejecutores de sus propios proyectos.
Este modelo establece que la Asamblea de Ciudadanos es la máxima autoridad. Ningún vocero está por encima del colectivo. Este concepto de democracia directa ha traspasado fronteras, convirtiéndose en objeto de estudio y debate en toda Latinoamérica, al demostrar que el pueblo es capaz de autogobernarse con transparencia y control social.


«Esto no pasa en cualquier parte del mundo… no aterrizan en el pueblo bajo el Consejo Comunal y la Comuna», expresó recientemente Jorge Arreaza, rector de la Unacom, resaltando la originalidad del modelo venezolano frente a otras experiencias internacionales.
Un pueblo en marcha por su soberanía
A dos décadas de aquel inicio en Carabobo, la ruta de la transformación política está trazada. Los Consejos Comunales no solo son instancias de gobierno, sino el tejido que sostiene el Sistema Económico Comunal. Son la prueba viviente de que la democracia participativa y protagónica no es una utopía, sino una realidad palpable en cada rincón de Venezuela.

Hoy, la Ley de los Consejos Comunales sigue siendo la brújula para un pueblo que, empoderado y organizado, escribe su propio destino. La democracia ya no se ejerce solo en las urnas cada cierto tiempo, sino todos los días, en cada asamblea y en cada proyecto que nace desde las manos de la gente.
Delcy Rodríguez: «Estamos profundizando la democracia»
En este contexto, la Presidenta (E) Delcy Rodríguez ha reafirmado el papel de los Consejos Comunales como el motor del Poder Popular, impulsando la Consulta Popular Nacional como la herramienta definitiva para la transferencia directa de recursos.
Esta nueva modalidad no funciona de forma aislada; se sustenta en la organización de los consejos dentro de sus respectivas Comunas, permitiendo que la agregación ciudadana sea la que valide y priorice las soluciones territoriales.
Esta articulación, que afianza aún más la democracia participativa y protagónica, representa una evolución del modelo iniciado hace dos décadas, al permitir que sea el propio pueblo, organizado en su territorio, quien decida sus prioridades.



«Estamos ejerciendo otra vez con el pueblo decidiendo las políticas públicas, así que estamos amparados por la Constitución de Venezuela, profundizando la democracia», expresó la Dignataria (E), subrayando que este mecanismo de democracia directa es un acto constitucional que otorga el mando real a las comunidades.
La Consulta Popular permite que los ciudadanos elijan los proyectos que verdaderamente impactan en su vida cotidiana, aprovechando lo que calificó como una «oportunidad extraordinaria» para marcar el rumbo colectivo del país.

Con la mirada puesta en el futuro, la presidenta (E) Rodríguez insistió en que el fortalecimiento de los Consejos Comunales a través de la consulta constante no es solo un trámite administrativo, sino la esencia misma de una Venezuela que «cada día madura más colectivamente» y que ejerce la soberanía desde el territorio y para el territorio.
Prensa Presidencial / Iliana Rosales
